¿Niños noctámbulos?
Si tu hijo tiene el hábito de despertarse en medio de la noche, es probable que ambos sufran falta de sueño, lo que, a su vez, puede tener un impacto negativo en el estado de ánimo y la productividad. Tú puedes compensar la situación con un poco de café extra al día siguiente, pero tu pequeño no tiene esta opción. Para el bien de ambos, prueba estos consejos para abordar algunos de los motivos que suelen hacer que los niños se despierten por la noche. Una vez que hayas descubierto la fuente de los despertares nocturnos de tu hijo, podrás intentar ayudar al pequeño a superar el desafío.
Y un consejo profesional rápido: inculcar una rutina nocturna regular puede ayudar a eliminar algunos de los siguientes problemas en sus primeras apariciones.
Pesadillas
Problema:
En general, los niños empiezan a tener pesadillas entre los 3 y los 6 años de edad, cuando su imaginación y capacidad para los pensamientos más complejos se amplían. Las causas de las pesadillas pueden provenir de mirar películas aterradoras, sentirse estresado por un cambio en la vida o una falta general de sueño.
Solución:
Habla con tu hijo sobre su pesadilla e intenta frenar cualquier posible causa del miedo del niño. Sé paciente y tranquilizadora, y considera darle al niño un animal de peluche, una manta u otro artículo reconfortante para ayudarlo a sentirse menos solo. En lugar de despertar a tu hijo durante una pesadilla, intenta inducirlo con suavidad a que vuelva a dormir tranquilo. Si camina estando dormido, guíalo tranquilamente hacia su cama.
Uso del baño
Problema:
Si bien se debe alentar a los niños a beber con frecuencia y mantenerse bien hidratados, el exceso de líquidos por la noche puede hacer que tu pequeño se despierte porque necesita ir al baño.
Solución:
Evita las bebidas de noche, al menos durante la hora previa a que el niño se duerma y, antes de que tu niño pequeño se meta en la cama, haz una parada rápida en el baño como parte de su proceso de preparación para acostarse. Si el niño debe levantarse, intenta usar una luz nocturna en el baño para que las luces superiores no se enciendan y despierten al pequeño por completo.
Niños que duermen con los padres
Problema:
Si tu pequeño tiene el hábito de quedarse dormido contigo, fuera de su dormitorio, el hecho de despertarse en su propia cama sin ti puede causar un malestar. Del mismo modo, el niño puede tener miedo a la oscuridad y te busca para sentirse cómodo y tranquilo. O, tal vez, por ningún motivo en particular, solo quiere estar más cerca de sus padres mientras duerme.
Solución:
Para este hábito difícil de deshacer, puedes preparar el escenario y ayudar a tu hijo a dormirse en su propia cama. Cuando el niño se despierte y entre en tu habitación, reconforta al pequeño, pero (¡esta es la parte más difícil!) guíalo de vuelta a su propia cama y vuelve a acostarlo. De ser necesario, repite el procedimiento hasta que, finalmente, el niño se vuelva a dormir.
Celebrar los logros
La paciencia y la diligencia son clave para que tu hijo duerma bien toda la noche en su propia cama. Para los padres, seguir una rutina nocturna y mantener la constancia, incluso cuando están cansados, puede ser difícil a corto plazo, pero los llevará más rápido a la meta final de dormir toda la noche. Cuando tu pequeño logre dormir toda la noche en su propia cama, asegúrate de empezar bien el día siguiente con amplios elogios y, de ser posible, incluso pequeñas recompensas. La noche siguiente, antes de que el niño se vaya a dormir, recuérdale el logro de la noche anterior y alienta el comportamiento repetido.